Por qué la dieta proteica promete buenos resultados

Qué puede hacer la dieta proteica
Hoy en día hay dietas a patadas, pero muchas de ellas no sirven absolutamente para nada y la decepción de quienes han hecho una dieta sin éxito es grande.
Una forma de dieta eficaz y muy extendida es la llamada dieta proteica. Aquí descubrirás por qué puedes notar los primeros resultados ya después de 3 días de alimentación rica en proteínas.
La dieta proteica forma parte de las dietas low carb, de las que ahora se habla por todas partes y que están viviendo un auténtico triunfo en el mundo de las dietas. Además de la dieta proteica, también son especialmente populares las siguientes formas de dieta:

Adelgazar mientras duermes: la dieta proteica
Todas estas dietas tienen algo en común: lo principal es consumir alimentos ricos en proteínas y se deben evitar los hidratos de carbono. Las personas con problemas renales deben tener especial cuidado al hacer una dieta proteica, porque en esos casos los riñones pueden verse más sobrecargados. Con una gran cantidad de líquido el cuerpo elimina de nuevo gran parte de las proteínas, con lo que la carga sobre los riñones se mantiene baja, pero en caso de enfermedad renal la carga aún puede resultar demasiado alta.- mucho queso fresco batido
- carne
- legumbres
- verdura
- pescado
La dieta proteica se basa en la siguiente teoría:
Si al comer te centras en productos con un alto contenido de proteínas y, además, evitas los hidratos de carbono, el cuerpo se ve obligado a sacar la energía necesaria de las reservas de grasa acumuladas.Ya después de los tres primeros días mencionados notarás que has perdido los primeros kilos.
Las fuentes típicas de proteína son, por ejemplo, el pescado, la carne y los lácteos, de modo que en esta dieta hay alimentos que realmente están ricos: verdura al vapor, pollo a la plancha, yogur, algunos tipos de queso, frutos secos, tofu y ternera magra. Se pueden consumir tanto productos proteicos de origen animal como vegetal. En la dieta proteica se consumen más proteínas de las necesarias, pero esto no es perjudicial desde el principio; solo cuando ocurre durante periodos prolongados puede aumentar de forma notable el riesgo de padecer osteoporosis o cálculos renales.